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De tripas, corazón… y entrañas

“El Gabinete de Curiosidades de Guillermo del Toro”, es un gusto adquirido, no para enfermos del corazón (o débiles de estòmago), que coloca al guadalajarense multi-premiado a un grado de Hitchcock

Talavera Serdàn

DE 1955 A 1962, el incomparable “Mago del suspenso” Alfred Hitchcock armò para tevé una antologìa de historias –paralela a cuentos ilustrados– seleccionados por èl, en la que el rotundo cineasta avalaba con su intervención, como presentador de cuentos (supuestamente sancionados, dados su OK), de los que derivaron talentos como el ya entonces conocido Ray Bradbury, y su socio-en-crimen Robert Block (Psicosis).

MEMO EL TRAVIESO coleccionista.

EN 2022 el jalisciense de Guadalajara radicado en el mundo del màs allà, Guillermo del Toro, doble Oscareado y ya muy prestigiado cineasta mexicano, presenta en Netflix su “Gabinete de curiosidades” que consta de ocho historias, producidas por èl con su sello de calidad, como esperamos del creador de Cronos, El Laberinto del Fauno, y La Forma del Agua. Vienen impregnados de suspenso, misterio, y un revolvedor de tripas añadido. Todo, desde luego, bajo alta calidad de producción, y actores mayormente desconocidos, excepto uno o dos, como el siempre efectivo F. Murray Abraham, ganador Oscar por Amadeus.

PARA EMPEZAR, el paisano luce una corpulencia mayor a la que le hemos conocidos (Hitch al parecer sólo le crecía el volumen ventricular), moviéndose con dificultad por lo mismo, pero cuidando los estándares elevados de calidad de producción como Productor Ejecutivo. 

F. MURRAY ABRAHAM, el forense de `La autopsia`.

Narraciones pesadillescas que se introducen en lo orìnico, en lo metafìsico y en lo sensorial, contadas por sendos cineastas que tienen la aprobación del nuevo Gran Maestro del horror y la fantasìa. Este Gabinete, que físicamente es un gran mueble con decenas de cajones y recovecos ocultos, son una especie de muestrario de los 7 Pecados Capitales, donde Codicia y Lujuria toman sitio sobresaliente.

ARRANCA con “Lote 36”, sobre un desalmado y avaricioso –y siempre efectivo– Tim Blake Nelson, favorito de los Hnos. Coen, trafica con esas bodegas oscuras, abandonadas, que suelen arropar tesoros familiares, piezas valiosas de oro, u objetos usados antiguamente en brujerìa. Buen complemento, si breve, de la historia es la aùn hermosa dama Elpidia Carrillo (michoacana quien en sus inicios fue objeto de deseo entre Michael Caine y Richard Gere en el film rodado en Veracruz puerto, El Cònsul Honorario).

 RUPERT GRINT en casa de la bruja.

OTRO es “Ratas de cementerio”, aterrador e inquietante, en especial para alérgicos a esa especie roedora, que al parecer habita y predomina en el muy bajo mundo, el inframundo subterráneo en donde van supuestamente los cuerpos (cuyas almas ya se elevaron o hundieron) a reposar a eternidad.

UNO DE MIS favoritos es “La autopsia”, sobre todo por el regreso del extraordinario F. Murray Abraham, el celoso Salieri de Amadeus, que le mereció el Oscar a Mejor Actor, como el experto forense que al tiempo de disectar cadáveres descubre los temores que vienen “del màs allá”, y es tan inquietante y perturbador como jamás se han visto tanta entraña y miembros humanos de desecho en un film.

Y ASÌ hasta contar ocho (voy en el capítulo Tres) de la serie que me parece atrapante para espectadores con sabor adquirido a este gènero (sè que mi querida lectora Cristi Leòn, se mantendrá a distancia), que resulta un festìn en cuanto valores de producción, narrativos y actorales. En una de las historias está Rupert Grint, el ex maguito Ron Weasley de la saga Harry Potter, hoy 38añero (“Sueños en casa de la bruja”), y del guapo portorriqueño de la serie “Ray Donovan” interpretando a un boxeador, Ismael Cruz Còrdoba, que está en los mismos sueños de Rupert.

SUEÑOS EN CASA de la Bruja.

RECOMIENDO con entusiasmo esta miniserie, seleccionada cuidadosamente por el jalisciense màs famoso en Hollywood, con la advertencia de inconveniencia de verla por espectadores con problemas cardiacos, o estomacales; aunque bien vale una “guàcara” por la extraña fascinación que emana de estas historias perturbadoramente seductoras, de una rara manera, pero narradas como por una nana con ligeros problemas mentales para conseguir atrapar la imaginación de niños impresionables, y enviarlos al sueño. O a una inimaginable, peligroso y quizá excitante carrera criminal.

Ya está en Netflix.

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